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SI TIENES UN TALENTO, TIENES QUE COMPARTIRLO

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SI TIENES UN TALENTO, TIENES QUE COMPARTIRLO

Mensaje  Francisco de Sales el Jue 4 Ene 2018 - 20:01

SI TIENES UN TALENTO, TIENES QUE COMPARTIRLO


En mi opinión, quien tiene un talento –entendiendo por talento una aptitud o capacidad- tiene también la obligación –ética o religiosa- de compartirlo.

No voy a recurrir al argumento de que todos debemos colaborar en el mejoramiento de la especie humana y por eso conviene que quien sabe enseñe, o quien pueda ayudar ayude.

No voy a recurrir al argumento cristiano del amor al prójimo, o eso de “haz por los otros lo que te gustaría que hiciesen por ti”, ni a que con ello te vas a ganar el cielo, ni a que “hay que predicar con el ejemplo”. Aunque… si eres cristiano, ya sabes que tienes que compartir los dones que recibes, así que… vas a tener que hacerlo.

No voy a inventarme un chantaje lastimero o emocional, ni maldiciones o castigos infernales para quien no cumpla lo que propone el título.

Simplemente voy a recurrir a la conciencia de cada uno, a ese recinto sagrado que cada uno lleva dentro de sí, donde el alma se explaya en consejos para un bien actuar, para hacer cosas de las cuales sentirse digno, para manifestar la parte generosa y divina que cada uno de nosotros llevamos dentro, con la cual podemos trascender la pequeñez que mostramos de nosotros mismos en comparación con la grandeza que podemos llegar a mostrar.

O sea, LA GRANDEZA QUE SOMOS.

No sé si es cuestión de solidaridad, de hermanamiento, de un cuidado innato que todos llevamos más o menos activado o escondido, pero cuando uno se deja ser él mismo, cuando se escapa del personaje que ha tenido que inventarse para andar por el mundo y deja que se muestre la generosidad acallada, a veces en desuso, le nace irremediablemente el deseo de compartir y compartirse, de mostrar su magnanimidad sin reprimirla.

Todos somos generosos por naturaleza y, de hecho, tenemos que hacer un esfuerzo para reprimirla… o tenemos que seguir actuando inconscientemente obedeciendo algunas órdenes que alguien nos inculcó –tal vez la sociedad actual tenga mucho que ver en esto- en las que se promovía la insolidaridad, la huída de los conflictos ajenos para recluirnos en los nuestros propios –si es que los nuestros no los podemos evitar, cosa que haríamos gustosamente-, la comodidad en oposición a la implicación, o el recogimiento en vez de la apertura de corazón.

El Ser Humano, en su esencia, y esto es irrenunciable porque viene incrustado en cada uno de nosotros, es piadoso, y en su naturaleza lleva implícita la bondad que le brota si no hace nada por frenarla. También disponemos, todos, de la capacidad de detectar y comprender al necesitado

Cuando hablo de “tener un talento” no me refiero a una capacidad extraordinariamente brillante, a la facultad de hacer milagros, o salvar a la humanidad, como Superman.

Tal vez tu talento sea cocinar bien, saber planchar, tener conocimientos de mecánica, poder leer… y puedes enseñar eso a los demás.

Tal vez tu talento sea que tienes una sonrisa espléndida y se la puedes contagiar al mundo entero, que sabes dar las gracias mejor que nadie, que eres amable, que sabes decir “te amo” a tus seres queridos y ser cariñoso con todo el mundo, o que seas capaz de dar ánimos y dejar un reguero de bienestar por donde pasas…y con tu ejemplo puedes enseñar eso a los demás.

Tal vez tu talento sea que eres capaz de distraer o ayudar a un necesitado, que tu empatía da vida a los otros, que sabes escuchar con un respetuoso silencio y consolar a los afligidos, que eres capaz de regalar algunas de tus cosas a quien las puede necesitar y lo haces sin que te importe, que tienes detalles con los demás… y con todo eso puedes enseñar a los demás.

Eso puede ser compartir los talentos.

Tú has desarrollado algo, o has sido agraciado con algo, lo que sea, y crecerá –sin duda- si lo compartes. Es un milagro exponencial por el que mientras más das, más tienes.

Comparte tus talentos. Y compártete. Te lo agradecerán y te lo agradecerás.

Te dejo con tus reflexiones…


Francisco de Sales


Si te ha gustado ayúdame a difundirlo compartiéndolo.

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