Últimos temas
» soy lucas necesito ayuda.
Mar 1 Ago 2017 - 13:39 por lucasun

» Me presento
Lun 31 Jul 2017 - 6:14 por Param Inder

» MIEDO AL SILENCIO
Miér 26 Jul 2017 - 19:40 por Francisco de Sales

» NO EXISTEN LOS PROBLEMAS
Mar 25 Jul 2017 - 18:19 por Francisco de Sales

» DIOS ES UN IRRESPONSABLE
Lun 24 Jul 2017 - 18:15 por Francisco de Sales

» LA FELICIDAD A TRAVÉS DE LOS AÑOS
Jue 20 Jul 2017 - 19:18 por Francisco de Sales

» CÓMO ACTUAR ANTE EL DOLOR
Miér 19 Jul 2017 - 17:27 por Francisco de Sales

» DEJARSE ENCONTRAR POR DIOS
Mar 18 Jul 2017 - 18:27 por Francisco de Sales

» ¿POR QUÉ APLAZO LOS CAMBIOS NECESARIOS?
Lun 17 Jul 2017 - 18:31 por Francisco de Sales

» LA VENGANZA
Lun 10 Jul 2017 - 19:13 por Francisco de Sales

» SE NOS VA LA VIDA
Vie 7 Jul 2017 - 16:56 por Francisco de Sales

» LA MARAVILLA DE AGRADECER
Jue 6 Jul 2017 - 15:22 por Francisco de Sales

» SABER ESCUCHAR
Miér 5 Jul 2017 - 17:27 por Francisco de Sales

» INTENTAR, NO; HACER, SÍ.
Mar 4 Jul 2017 - 17:10 por Francisco de Sales

» DATE PREMIOS, HAZTE REGALOS
Lun 3 Jul 2017 - 18:02 por Francisco de Sales

» LAS 5 FORMAS DE DEMOSTRAR EL AMOR
Dom 2 Jul 2017 - 16:42 por Francisco de Sales

» EL MIEDO A QUEDARSE A SOLAS CON UNO MISMO
Vie 30 Jun 2017 - 17:32 por Francisco de Sales

» CÓMO EXPRESAR NUESTRAS RECLAMACIONES
Jue 29 Jun 2017 - 16:02 por Francisco de Sales

» ¿QUÉ NECESITO PARA MI DESARROLLO PERSONAL?
Miér 28 Jun 2017 - 17:34 por Francisco de Sales

» NO CONFUNDIR UNA OPINIÓN CON UNA VERDAD
Lun 26 Jun 2017 - 17:58 por Francisco de Sales

» Empezando desde La Paz, Bolivia... Ayuda!
Dom 25 Jun 2017 - 8:41 por Valica

» LOS 5 POR QUÉ
Sáb 24 Jun 2017 - 19:07 por Francisco de Sales

» EVITA LOS HALAGOS
Vie 23 Jun 2017 - 15:47 por Francisco de Sales

» OLVIDA LOS ERRORES DE TU VIDA
Miér 21 Jun 2017 - 16:37 por Francisco de Sales

» VIVIMOS EN UNA FICCIÓN
Mar 20 Jun 2017 - 16:57 por Francisco de Sales

¿Quién está en línea?
En total hay 12 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 12 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 392 el Jue 18 Oct 2012 - 7:22.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada


LO IMPRESCINDIBLE PARA TODO SER HUMANO

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

LO IMPRESCINDIBLE PARA TODO SER HUMANO

Mensaje  Francisco de Sales el Mar 12 Jul 2016 - 21:14

LO IMPRESCINDIBLE PARA TODO SER HUMANO




En mi opinión, en el Camino del Crecimiento Personal hay tres leyes que conviene venerar:


NO AUTO-ENGAÑARSE O MENTIRSE JAMÁS.

Ser Humano no es fácil.

Se arrastran desde la primera educación una serie de condicionamientos que, aunque uno luche por evitarlos, como son inconscientes en la mayoría de los casos, nos traicionan.

Tropezamos a menudo. Y con la misma piedra.

Nos proponemos cosas a sabiendas de que no las cumpliremos…

Hacemos firmes propósitos que apenas duran unos minutos…Tratamos de justificarnos en muchas ocasiones a sabiendas de que no tenemos justificación… Y éstas son cosas que deberíamos evitar.

Auto-engañarse es una agresión innecesaria que solamente aporta una aparente y falsa tranquilidad que, en realidad, no deja satisfecha a nuestra alma o nuestra conciencia.

Es una mentira que dura poco tiempo. Y si dura, más vale que revisemos cómo está nuestra honradez, y la ética personal, y si es cierto que tenemos auténtico interés por progresar en el Camino del Autoconocimiento y el Desarrollo Personal.

Y si descubrimos que no somos honestos, íntegros, más vale que lo dejemos. Más vale que nos quitemos de la cabeza lo que creemos que estamos construyendo porque lo estamos construyendo con una base tambaleante sobre la que no se puede edificar nada duradero.

La honradez y la ética moral son unos principios que ha de ser sólidos, inquebrantables, irrenunciables, irreductibles…

Auto-engañarse o mentirse, jamás.

Bajo ningún concepto.

Sin ninguna excepción.



NO ACEPTARSE UN “NO SÉ” COMO RESPUESTA A UNA PREGUNTA.


A veces nos enfrentamos a preguntas que tienen una respuesta difícil.

O nos enfrentamos a situaciones que no tienen solución. O eso es lo que nos decimos.

En realidad, sólo aparentan tener una invisible respuesta que –decimos, incumpliendo la Primera Ley- no está a nuestro alcance.

Creo que no es cierto.

En muchas ocasiones conocemos la respuesta, pero no es la que nos gusta y preferimos negarla. O, cuanto menos, relegarla al cajón de lo inservible que tenemos en el olvido.

Los miedos nos sugieren que nos deshagamos de ellas.

Pero quien ha iniciado un Camino de Desarrollo Personal lo ha hecho, precisamente, porque sabe que puede progresar en él. Necesita progresar para su propio bien.

Necesita dejar de ser quien está siendo, quien ha sido, y como ha sido, porque eso no le satisface.

Sabe que puede aspirar a más, y a mejor, porque algo dentro de sí mismo, algo que es sincero, algo que conoce el potencial del que estamos hechos, lo dice.

Es una voz que está llena de franqueza, pero la tendencia perezosa y conformista que nos compone se opone a escucharla; hace oído sordos porque sabe que progresar en el Camino implica descubrir –poner a la luz lo que estaba cubierto- cosas que se tenían ocultas, cosas que no son agradables, “defectos” propios, y hacer cambios que conllevan esfuerzos, añadiendo además el reconocimiento sincero de quiénes estamos siendo –que no es lo mismo que quienes somos en realidad-, y remover esas cosas no es muy agradable.

Hay una recomendación a tener en cuenta con las preguntas que comienzan con un “¿Por qué?”, y es, después de haberla respondido ya, hacerse la misma pregunta pero comenzando con un “¿Para qué?”

La primera nos va a descubrir la razón, el motivo, el origen, pero la segunda nos va a dar una información más útil y enriquecedora, porque nos informará sobre su utilidad aplicable.

Respondemos a menudo con un “no sé” porque nos resulta más cómodo reconocer nuestra ignorancia ante preguntas comprometedoras que ponernos a la tarea de enfrentarnos a lo que sabemos no será agradable, o porque intuimos que la respuesta que nos obligará a tomar una responsabilidad de la que carecíamos antes de conocerla.

Si no aparece la respuesta después de haberlo intentado sinceramente, se puede recurrir a hacerla de otro modo que sea más fácil de encontrarle contestación.

Investigar, repetirse la pregunta, buscar el momento adecuado, consultarle al corazón, escuchar a la intuición, recurrir al Maestro Interior, buscar pistas por donde sea… Pero no conformarse con un “no sé”. O que sea un “no sé… de momento” muy provisional y sin dejar de seguir buscando.



RESPETAR Y HACER QUE SE RESPETE LA DIGNIDAD PERSONAL.


Estoy de acuerdo con la opinión autorizada que dice que uno ha de respetar por encima de todo la propia dignidad personal. Y, además, exigir que los otros la respeten.

Puede que sea el tesoro más preciado del que disponemos.

La ética, la honradez, la integridad, la moralidad, los principios, las escala de valores… todos ellos juntos confluyen en la dignidad personal.

Y se ha de preservar inmaculada, porque es un derecho sagrado que ha de mantenerse puro.

Nadie tiene derecho a mancillarla, a menospreciarla, a deshonrarla. Ni siquiera uno mismo. Repito: ni siquiera uno mismo.

Está por encima de uno mismo.

Es conveniente tener claro dónde se encuentra el límite que los otros –y uno mismo- no pueden traspasar, para defenderlo.

Uno debe saber cuándo comienza a sentir la humillación, el desprecio, o la burla, porque la tolerancia de cada uno puede ser más o menos complaciente, pero llegados a cierto punto es conveniente poner una barrera que ha de ser infranqueable, ya que a partir de entonces comienza el honor, la nobleza, el pundonor… asuntos que han de ser inquebrantables, y la dignidad debiera estar activa para no permitir ningún ataque a la esencia personal.

Las personas que son excesivamente serviles, o que sufren una situación de miedo, o que tienen la Autoestima baja, son candidatas ideales a incumplir el mandamiento ético de protegerla para que sea intachable.

Y uno no debiera traicionarse en esto.

“Porque es mejor llorar que traicionarse”, escribía Benedetti.

Uno puede tener “errores”, le puede ir mal su economía, puede carecer de cosas materiales, o puede vivir una vida ingrata, pero la dignidad personal está por encima de todo ello.

Y ha de permanecer intacta sean cuales sean las circunstancias personales.

Es lo que le da valor a uno como persona: el hecho de dignificar su persona y su vida.

Y es lo que le queda a uno si es que pierde todo, o si es que pierde en todo.

Y ello implica: conseguir el respeto de los otros, ser merecedor de las cosas buenas que le puedan suceder, un comportamiento intachable al gobernarse con rectitud y honradez, defender los derechos propios, el respeto de uno a ultranza… es un derecho individual e intransferible, un principio irrenunciable, y una luz interior que tenemos todos alumbrada por nuestra esencia.

Y en ese respeto de todos uno ha de ser irreductible, porque es un asunto innegociable.

Una persona respeta su dignidad cuando se valora a sí misma por quién es, y no sólo por lo que hace o por lo que tiene.

Es una cuestión de respeto a sí misma.

Y si uno no es capaz de respetarse no puede pedir a los otros que le respeten.


Te dejo con tus reflexiones…

Francisco de Sales

(Si te ha gustado, ayúdame a difundirlo compartiéndolo. Gracias)
Más artículos en: http://buscandome.es/index.php?action=forum


Francisco de Sales

Cantidad de envíos : 356
Fecha de inscripción : 15/12/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.