Últimos temas
» NO DEJES TUS PREGUNTAS SIN RESPUESTAS
Jue 14 Jun 2018 - 18:37 por Francisco de Sales

» QUÉ HACER CUANDO NO APETECE HACER
Lun 11 Jun 2018 - 16:25 por Francisco de Sales

» PERDONAR ES UN SENTIMIENTO, NO UNA PALABRA
Dom 10 Jun 2018 - 16:43 por Francisco de Sales

» LOS PENSAMIENTOS OBSESIVOS Y TÚ: UN MAL MATRIMONIO
Vie 8 Jun 2018 - 17:49 por Francisco de Sales

» CREE A QUIEN CREA EN TI
Miér 6 Jun 2018 - 16:55 por Francisco de Sales

» ¿POR QUÉ NOS DOMINA LA BAJA AUTOESTIMA?
Mar 5 Jun 2018 - 18:17 por Francisco de Sales

» SE NOS VA LA VIDA
Lun 4 Jun 2018 - 18:41 por Francisco de Sales

» SI YO TOMÉ UNA DECISIÓN, YO PUEDO TOMAR OTRA
Jue 31 Mayo 2018 - 17:08 por Francisco de Sales

» No noto nada significativo....
Jue 31 Mayo 2018 - 1:17 por keanuabi

» LOS NUEVOS MANDAMIENTOS
Miér 30 Mayo 2018 - 16:21 por Francisco de Sales

» HAY QUE PRESTAR ATENCIÓN A "EL MOMENTO"
Mar 29 Mayo 2018 - 18:23 por Francisco de Sales

» CÓMO RELACIONARTE BIEN CONTIGO
Lun 28 Mayo 2018 - 18:17 por Francisco de Sales

» CÓMO CONTROLAR LA MENTE
Dom 27 Mayo 2018 - 17:40 por Francisco de Sales

» COLABORAR CON LO INEVITABLE
Sáb 26 Mayo 2018 - 17:28 por Francisco de Sales

» SOY FELIZ Y DEBERÍA RECORDARLO MÁS A MENUDO
Miér 23 Mayo 2018 - 17:43 por Francisco de Sales

» EL AUTOENGAÑO ES EL MAYOR PECADO QUE UNO PUEDE COMETER CONTRA SÍ MISMO
Mar 22 Mayo 2018 - 18:56 por Francisco de Sales

» Operada de cataratas
Sáb 19 Mayo 2018 - 9:01 por ruwild

» LO QUE REALMENTE BUSCAMOS ES LA PAZ
Miér 16 Mayo 2018 - 17:46 por Francisco de Sales

» LO QUE TÚ VES NO SIEMPRE ES LO QUE YO VEO
Mar 15 Mayo 2018 - 16:39 por Francisco de Sales

» NO LES DES A OTROS EL PODER SOBRE TU VIDA
Lun 14 Mayo 2018 - 19:05 por Francisco de Sales

» EL DESTINO ELIGIÓ POR MÍ
Vie 11 Mayo 2018 - 16:28 por Francisco de Sales

» LA SOLEDAD ENRIQUECEDORA
Jue 10 Mayo 2018 - 17:10 por Francisco de Sales

» LA UTILIDAD Y LA INUTILIDAD DEL SUFRIMIENTO
Miér 9 Mayo 2018 - 17:41 por Francisco de Sales

» UN POCO DE SACRIFICIO NO ESTÁ MAL
Mar 8 Mayo 2018 - 16:32 por Francisco de Sales

» ¿HAY QUE MANIFESTAR LA RABIA?
Lun 7 Mayo 2018 - 17:49 por Francisco de Sales

¿Quién está en línea?
En total hay 10 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 10 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 392 el Jue 18 Oct 2012 - 7:22.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada


SER FELIZ SÓLO DEPENDE DE TI

Ir abajo

SER FELIZ SÓLO DEPENDE DE TI

Mensaje  Francisco de Sales el Lun 22 Ene 2018 - 18:07

SER FELIZ SÓLO DEPENDE DE TI


En mi opinión, este asunto de la felicidad es inagotable. En todos los sentidos: como estado al que aspirar y como motivo de debate.

Hasta que uno no se para a resolver este asunto por sí mismo, en sí mismo, a personalizarlo en vez de tratarlo como algo teórico y ajeno, no empieza uno a darse permiso para acercarse a la felicidad auténtica, para apoderarse de ella, para instalarse en ella y vivirla en su totalidad, porque cuando uno trata este asunto –y todos- desde la mente –como un simple ejercicio intelectual-, es casi como si no tuviera que ver con uno directamente.

Cuando se habla de “la felicidad”, se habla de un concepto, de una idea, de algo que está ahí como si solamente sirviese para filosofar.

Cuando se habla de “mi felicidad” debería tratarse de otro modo distinto, y no como una conversación coloquial ni como algo ideológico sobre lo que se puede especular pero inafectadamente, evitando que eso le conmueva a uno.

“Mi felicidad” es algo que me atañe a mí, por lo tanto requiere centralizar en mí esa reflexión mental, en la que también han de intervenir –y con un papel preponderante- el corazón, y mi dignidad, y mi Amor Propio.

Cuando uno trata de “Mi felicidad” todo ha de girar en torno a uno mismo, sin abstracciones. Yo como sujeto y yo como objeto central sobre el que ha de girar. Yo como afectado directo y como objetivo directo. Yo como beneficiario directo.

De este modo es como se evita la dispersión en generalidades, o como se evita que uno piense en la felicidad de “los otros”, o simplemente desde un punto de vista retórico, o que piense en la felicidad como un asunto utópico o un asunto inalcanzable.

“Mi felicidad” depende de mí, y es interesante –casi imprescindible- conseguir que no dependa de los otros, no ponerla en manos ajenas, y menos aún dejarla como algo impredecible que está en manos de la fortuna o el destino, y que tanto podemos ser agraciados con ella como rechazados.

No es un asunto del azar o de los hados, más bien es un resultado o un efecto.

Es conveniente, eso sí, despojarse de la idea de la felicidad con los atavíos externos con los que la emperejilamos, porque puede suceder que el hecho de no encontrarla con esos adornos externos –sonrisas, risas, satisfacciones, brillo, u otras parafernalias- nos haga creer que no la hemos encontrado o que no la estamos sintiendo y viviendo.

La felicidad puede ser discreta y mostrarse muy serenamente, casi inapreciable desde fuera, porque es un algo que se ha de sentir interiormente –repito: no fuera- y por tanto no es necesario estar demostrándola.

Si acaso hubiese un modo de mostrar la felicidad sería manifestando una especie de paz interior y completa que sea indefinible pero que sea apreciable por uno mismo y por los que nos miran.

Lo he dicho en otra ocasión: uno puede ser y ha de ser feliz incluso en los momentos de tristeza, aún cuando se muestre serio, aunque esté dormido, o en un entierro, porque la felicidad es, sobre todo, un sentimiento que no es necesario manifestar… pero es inevitable sentir.

Con esto último me refiero a que no es el resultado de una fórmula matemática o algo que se pueda recrear en un laboratorio. El hecho de tener una buena colección de logros sociales no la garantiza, ni tampoco el hecho de ser millonario, de ser atractivo, disfrutar de una pareja encantadora, o tener hijos y una gran casa.

La felicidad es interior –como ya has leído-, no es algo externo, así que no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.

Aunque también puede ser una sensación a la que uno llega tras darse cuenta de un estado interior que le empuja a sentirlo de ese modo. No se logra racionalizándolo, ni alcanzando objetivos, ni porque se reúnan en uno una serie de condiciones. A veces es un sentimiento indefinible que no necesita explicación: uno se siente y se sabe feliz… y ya está.

Esto es muy importante que sea comprendido: La felicidad debe ser algo que no se tambalee con los vaivenes de la vida cotidiana, de modo que un objetivo no cumplido no sea un asesino de la felicidad, ni que un desaire haga que ésta dude de sí misma, ni que la carencia de cualquier otra cosa -que no sea la propia felicidad- sea quien nos condene a la infelicidad.

Básicamente hay dos opciones: felicidad o infelicidad (aunque haya puntos medios), y es decisión de cada uno si decantarse por la primera y hacer todo lo necesario para que se instale definitivamente en uno, o rendirse a la segunda y padecer sus inconveniente.

Y eso –en tu caso- lo decides tú.

Te dejo con tus reflexiones…


Francisco de Sales


Si te ha gustado ayúdame a difundirlo compartiéndolo.
(Más artículos en http://buscandome.es/index.php?action=forum)





Francisco de Sales

Cantidad de envíos : 476
Fecha de inscripción : 15/12/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.