Últimos temas
» CON EL PASO DE LOS AÑOS
Hoy a las 17:27 por Francisco de Sales

» He parado a los 20 minutos,
Ayer a las 23:16 por JesúsPF

» LOS SABIOS NO ODIAN
Ayer a las 16:23 por Francisco de Sales

» APRENDAMOS A NO ESTROPEAR NUESTRA VIDA
Mar 17 Ene 2017 - 17:39 por Francisco de Sales

» ¿QUÉ ME PASA?
Mar 17 Ene 2017 - 17:35 por Francisco de Sales

» Cambia tu futuro por las aperturas temporales. Jean Pierre Garnier Malet.
Mar 17 Ene 2017 - 0:11 por nieves

» VIVIR MAL LA VIDA
Lun 16 Ene 2017 - 17:54 por Francisco de Sales

» LOS APEGOS SON CONTRAPRODUCENTES
Vie 13 Ene 2017 - 19:07 por Francisco de Sales

» LA AUTO-TRASCENDENCIA
Jue 12 Ene 2017 - 17:33 por Francisco de Sales

» EQUIVOCAR LOS PASOS
Miér 11 Ene 2017 - 17:14 por Francisco de Sales

» CONVIERTE LO IRREPETIBLE EN INOLVIDABLE
Mar 10 Ene 2017 - 17:08 por Francisco de Sales

» LA ENVIDIA ES LA MALA ADMIRACIÓN
Vie 30 Dic 2016 - 17:47 por Francisco de Sales

» Felicidades
Vie 30 Dic 2016 - 14:12 por Admin

» NO CONFUNDAS EL HUMO CON LAS NUBES
Jue 29 Dic 2016 - 17:15 por Francisco de Sales

» llegué a 45 y llevo 4 años sin practicar. Debo volver a comenzar desde el principio?
Jue 29 Dic 2016 - 0:10 por Landa Li

» LOS PELIGROS DE LA ESPERANZA
Miér 28 Dic 2016 - 19:00 por Francisco de Sales

» VIVIR SIN REFLEXIONAR ES PELIGROSO
Mar 27 Dic 2016 - 18:48 por Francisco de Sales

» LA VIDA QUE NO ES VIDA
Mar 27 Dic 2016 - 18:44 por Francisco de Sales

» MATA TUS MIEDOS
Lun 26 Dic 2016 - 18:17 por Francisco de Sales

» ¿QUÉ ES SER UNO MISMO?
Lun 26 Dic 2016 - 18:09 por Francisco de Sales

» LAS SENSACIONES EN EL DESARROLLO PERSONAL
Vie 23 Dic 2016 - 18:44 por Francisco de Sales

» ¿ALIMENTAS EL ESPÍRITU O LA CURIOSIDAD?
Jue 22 Dic 2016 - 18:40 por Francisco de Sales

» ME MUERO...
Jue 22 Dic 2016 - 18:39 por Francisco de Sales

» ¿ME PERDONO MIS CULPAS?
Miér 21 Dic 2016 - 17:36 por Francisco de Sales

» Saludos de paz
Mar 20 Dic 2016 - 21:52 por Francisco de Sales

¿Quién está en línea?
En total hay 9 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 9 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 392 el Jue 18 Oct 2012 - 7:22.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada


DIFERENCIA ENTRE MENTE Y SABIDURÍA INNATA

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

DIFERENCIA ENTRE MENTE Y SABIDURÍA INNATA

Mensaje  Francisco de Sales el Dom 13 Mar 2016 - 16:57

DIFERENCIA ENTRE MENTE Y SABIDURÍA INNATA


Es necesario comenzar este artículo aclarando que nada de lo que contiene dispone de una base científica demostrable, que no está basado en experimentos contrastados, que no hay intelectuales que lo avalen, sino que posiblemente se trata exclusivamente de una elucubración mental que no pasaría ninguna prueba analítica rigurosa. Quiero decir que no tiene mayor importancia, que es sólo un divertimento de mi pensamiento, y que no tengo intención ni deseo de convencer a nadie de que lo que voy a escribir es cierto.

Aunque… quién sabe… igual tiene algo de verdad…no lo sé… en cualquier caso te invito a leerlo. Si ves que algo resuena en tu interior de algún modo y no te parece tan descabellado… estupendo. Y si no es así olvídalo fácilmente y no dejes que perturbe tus creencias muy arraigadas.



En mi opinión, las ideas, los pensamientos, las especulaciones, los conceptos, las imaginaciones, las invenciones, las creencias, y todos esos productos cerebrales o intelectuales o que son el resultado de las reflexiones, nos llegan de dos sitios básicamente: de la mente o del corazón.

Y como hay tal confusión entre las personas acerca de lo que es mente y lo que es pensamiento, y del origen de las cosas que se nos presentan dentro de “la cabeza”, cuento lo que a mí me funciona para distinguir.

Creo que pensar es un proceso de relacionar ideas, pero hecho SIEMPRE en una mente condicionada, con unos prejuicios que nos hacen repetir continuamente lo mismo sin que nos hayamos puesto a considerar si las ideas de hace treinta años siguen vigentes, o si nos hemos estancado en ellas sin permitirlas-permitirnos evolucionar; si las hemos actualizado para que sean coherentes con lo que somos en este momento actual, si están regidas por miedos reales o imaginarios, si se  basan sólo en los conocimientos intelectuales y pensamos desde el complejo y la mente pequeña y limitada; no revisamos si son ideas equivocadas o castradoras o timoratas o sin sentido o muertas; nos conformamos con saber que son “nuestras” y, además, no las queremos perder porque son las únicas que conocemos y ni siquiera somos conscientes a veces de que podemos tirarlas por la borda, liberarnos de su estrechez de miras, rebelarnos contra su esclavitud, y mandarlas-mandarnos a la mierda en ese sentido.

La mente es, o dice ser, racional. En principio, eso quiere decir cuadriculada y limitada. Además, la mente se considera independiente de nosotros y con plena libertad para hacer sus elucubraciones del modo que considere oportuno y presentándonos después sus creaciones y conclusiones como si fueran nuestras propias. Y, encima, nos creemos que son nuestras y las acatamos como si realmente lo fueran. Se nos olvida en demasiadas ocasiones que la mente es un instrumento a nuestro servicio, una herramienta para utilizar conscientemente, y no es nuestra directora, quien nos manda, y menos aún infalible. Y que sus conclusiones son suyas y no nuestras.

Veo la mente en ese sentido bastante limitada, excesivamente condicionada, no del todo fiable –todos hemos podido comprobar la cantidad de “errores” y “equivocaciones” que comete-, y que es un poco complicado relacionarse bien con ella.

Por otra parte -y de esto sí que soy realmente consciente, o sea que lo saco de la divagación que es el resto de lo escrito-, todos –repito: todos- disponemos de una sabiduría innata, con la que ya nacemos, que en opinión de unos es un regalo o don divino, y en opinión de otros es la sabiduría acumulada en encarnaciones anteriores.

Así como la mente la situamos simbólicamente en la cabeza, esta sabiduría innata la situamos en el corazón.

Así que es el corazón –otros lo llaman intuición- quien tiene la capacidad de “pensar” mejor que la mente, la habilidad para tomar decisiones con más precisión, y además evita todos los conflictos mentales, todo ese darle vueltas a las cosas una y otra vez, y todas las dudas acerca de la incapacidad de uno para pensar bien por la falta de costumbre bien por creerse poco inteligente.

El corazón y la intuición afinados –y se afinan aún más cuando les permitimos expresarse y les demostramos confianza- son muy atinados, aprecian lo visible y lo invisible, disponen de ecuanimidad, y deciden sin nuestra intervención invasiva por lo tanto de un modo más certero.

Hay cosas que es mejor pensarlas y cosas que es mejor sentirlas. Y la sabiduría está en saber distinguir cuándo una cosa, cuándo la otra, y cuando tener en cuenta a ambas al mismo tiempo. Y para eso no hay –o no conozco- una fórmula universal. Son la atención, la experiencia, y la propia sabiduría innata quienes dan pistas de cuál utilizar en cada momento.

Repito: no hagas caso de lo que has leído. O sí…


Te dejo con tus reflexiones…

(Y si te ha gustado, te agradeceré que lo compartas. Gracias)
Más artículos en: http://buscandome.es/index.php?action=forum

Francisco de Sales

Cantidad de envíos : 255
Fecha de inscripción : 15/12/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.